Me sentí aliviada por una vez en la vida me sentí libre de todo, me sentí grande, me sentí hermosa y a la vez me sentí importante. Había madurado, había aprendido, había aprendido a luchar por mi misma, a luchar por mi diosa y sobre todo a luchar por mi hermana. Mi pequeña hermana a la que en su momento le tuve tanto odio.
-Chicos y chicas de esta sala, nosotras debemos contarle algo la diosa nos lo ha pedido personalmente, ella quiere deciros que en este mundo donde todo gira alrededor de las cosas materiales. Donde hemos olvidado el significado de amor o de amistad. Ella solo quiere recordarnos que ella os sigue amando aunque algunos la estéis olvidando por que al igual que una madre nunca podría odiar a sus hijos ella no puede odiarnos a nosotros. Gracias por estar hoy aquí.
Las dos no abrazamos nuestras lagrimas caían como por nuestras mejillas hasta el suelo. Parecíamos sacadas de una película donde hermanas gemelas se encuentran el día de su 20 cumpleaños y entonces empieza a nevar. Pero esto era la vida real y aquí no hacia tiempo para nevar.
En la sala había tres tipos de personas ahora mismo la parte que estaba cuchicheando y queriéndose inventar un rumor sobre nosotras, otra parte que estaba que no podía hablar de la sorpresa y a la otra parte estaba a punto de dar un ataque al corazón.
Toda mi vida había querido pasar desapercibida en cambio hay me alegraba de ser diferente, aunque en esta escuela todos éramos diferentes de una forma u otra. Me pregunto que diría mi padrastro ante todo esto ¿Qué diría si le dijera que soy hija de una diosa y que no es su dios prepotente y rencoroso? No lo sabia realmente pero se enfadaría muchísimo, me gustaría estar delante de el para decirle unas cuantas cositas a la cara.
Pero eso ahora era imposible, aunque quizás dentro de unos años…No se como podía estar pensando esto justo en este momento el momento de gloria mío y de mi hermana. Erik se acerco a mí y fue a darme un beso pero yo fui más rápida y me aparte.
-Aléjate de mi como intentas si quiera besarme, no se como puedes ni siquiera mirarme a la cara sin que se te caiga de vergüenza-dije soltando la ira contenida- crees que no se que te acostaste con Stevie Rae. Crees que no se que no solo me pusiste una vez los cuernos si no mas muchas mas, ¿Cómo te atreviste? Yo te quería pero lo estropeaste todo-Había explotado no había podido aguantar mas las palabras salían de mi boca como si fuera veneno y las lagrimas volvían a caer.
-Lo siento…-dijo el
-Lo siento es lo único que se te ocurre decir, mira no me hables ya no quiero saber mas de ti eres un capullo no me hables mas-Le había roto el corazón le dolía, pero el daño ya estaba hecho y no pensaba hacer que se sintiera mejor. Parecía una persona horrible y lo sabia pero en este momento estaba encantada de que sufriera.
El empezó a llorar, no sabia realmente si el estaba dolido o le daba coraje de que hubiera descubierto sus trapos sucios delante de tanta gente, pero, parecía que estaba arrepentido de verdad. El salio de la habitación y Stevie Rae intento seguirlo pero el le pego un empujón y le cerro la puerta en la cara impidiendo que saliera en ese momento una pequeña sonrisa ilumino mi cara por un segundo, el había rechazado a Stevie Rae.
-Vaya eso a sido… interesante-dijo Claire sin saber que palabra escoger para lo que acababa de hacer.
-A sido horrible lo se pero tenia la necesidad de hacerlo-dije fríamente mientras toda la sala me miraba como si fuese un monstruo.
Las dos salimos de la habitación abarrotada y fuimos caminando silenciosamente hacia nuestra habitación. Allí nadie nos molestaría.
El día siguiente fue silencioso todo el mundo aun no había asimilado lo que había pasado el día anterior, la mayoría seguía en estado de shock como mi pobre hermana Claire ella aun no se creía que tenia un poder.
Los demás siguieron igual solo cambio una cosa un nuevo iniciado, supongo que me fije en el por que casualmente era tan parecido a Erik que yo misma los hubiera confundido.
El chico nuevo se llamaba Ed diminutivo de Edward por si no os disteis cuenta. Tenía el pelo de un color caoba justo al revés que sus ojos de un color verde botella, su sonrisa era blanca, muy blanca parecía sacado de un anuncio de pasta dental y a que no sabéis lo mejor. Ya se por que le vi parecido a Erik, Ed era el hermano de Erik, De mi Erik.
Pero el tenia algo distinto el era misterioso no hablo con nadie en todo el día solo con su hermano pero este tampoco le hecho mucha cuenta. Pero a última hora ocurrió algo inesperado el chico se acerco a mi con un paso decidido y antes de decirme algo su piel pálida se fue volviendo roja como tomate. Me tenía vergüenza y no sabia por que.
-Hola, tu eres amiga de ella-dijo señalando a Claire
-si somos… como hermanas ¿por?
-Me la podrías presentar es muy guapa y llevo pensando en ella todo el día. La verdad me gusta mucho me ha dicho mi hermano Erik que se llama Claire.
-Si se llama Claire, pero… no se si querrá conocerte-dije pensativa, la verdad era que no lo sabia… ¿y si ella quería iba a decirle que no?-bueno se lo diré esta noche y si quiere conocerte os presento vale-dije realmente dudando.
-Bueno adiós… oye mi hermano me a dicho que te diga perdón, pero no me ha dicho que a hecho a si que ¿podrías decírmelo tu?
-Algo malo Ed algo muy malo pero da igual solo me pedirá perdón por que se siente culpable…
-No, lo dijo de corazón se a pasado toda la noche llorando en mi habitación.
En serio habría estado así por mi, en serio me quería tanto, entonces, ¿por que me había hecho esto? Muchas preguntas sin respuestas rebotaban en mi cabeza impidiéndome pensar. Pero en ese instante una sola idea se me vino a la cabeza. Si el de verdad se arrepentía, yo seria capaz de perdonarle algún día… no tenia respuesta, aun no…
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domingo, 29 de noviembre de 2009
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